Noche Vieja 2006
Wednesday, January 3rd, 2007Ya tenemos la galerÃa de fotos de la Nochevieja del 2006, intentaremos ampliarla. Pulsa aquà Por cierto: feliz año!
Ya tenemos la galerÃa de fotos de la Nochevieja del 2006, intentaremos ampliarla. Pulsa aquà Por cierto: feliz año!
Sonia nos ha mandado unas fotos de la cena de los quintos nacidos en 1976, son del sábado 2 de madrugada. Pertenecen a esas generaciones lejanas que se acuerdan de Naranjito, pero que nacieron cuando se habÃan inaugurado todos los pantanos.
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivÃa un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocÃn flaco y galgo corredor …(Don Quijote de la mancha)
Por desgracia, en los últimos años el consumo energético ha aumentado exponencialmente. Este hecho, del que todos somos responsables (yo no me excluyo) está afectando considerablemente en nuestro “hábitatâ€.
Se debe a la necesidad de construir nuevas fuentes energéticas, que abastezcan completamente el incremento de la demanda y sirvan como sustituto de aquellas que por su problemática medioambiental son eliminadas. Por supuesto hablo de los aerogeneradores eléctricos, mayormente conocidos a pie de calle como molinos de viento.
Aparecieron por primera vez en el Páramo de Masa, justo encima de Poza de la Sal, en un terreno que quizás no tenÃa valor, que no producÃa riqueza, pero que actualmente se ha convertido en un gran parque eólico. Este año surgieron en Monasterio de Rodilla y alrededores, y no han tardado en alcanzar terreno perteneciente a Briviesca.
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Fotos de las fiestas de Nuestra Señora y San Roque, en Briviesca. Están todas mezcladas y revueltas.
El campo de fúbol de la Vega lleno de gente, la entrada era gratuita. Empezó con retraso, Subzero fueron los encargados de calentar el ambiente. El grupo de Villarcayo arrastra su grupo de fieles incodicionales, su original puesta en escena sorprendió a un auditorio no muy receptivo a su propuesta musical.
El plato fuerte, el Koala, hizo las delicias de un público muy hetereogéneo en constante ir y venir -más movido por la curiosidad y la entrada gratuita, que por la pasión musical- Las primeras filas llenas de tiernos infantes que tuvieron su recompensa con multitudinaria subida al escenario para participar en “el baile de la pala”.
Según avanzaba el concierto se notaba la constante retirada de espectadores, la fiesta continuó con un espectáculo de “macrodiscoteca” que se prolongó hasta altas horas de la madrugada.
Mogollón de gente, bien organizado y buen ambiente. Posiblemente no pasará a la historia de la música pero fue entretenido. Lo peor: el frÃo de las noches briviescanas.