Epidemia de Viruela en Briviesca de 1897 a 1899

Aprovechando nuestro ¿compromiso con la actualidad?, y para que se nos hagan más leves estas pandemias por venir, no está mal recordar el ESTUDIO sobre LA VIRUELA, DESCRIPCION DE LA EPIDEMIA DE DICHA ENFERMEDAD EN BRIVIESCA EN LOS AÑOS DE 1897 A 1899, por el Doctor D. Ildefonso Díez Santaolalla, médico titular de Briviesca.. Ha econtrado Ana este intersante estudio curioseando en el catálogo de la Biblioteca Nacional, es muy interesante. Además de la epidemia de viruela, cuenta como vivían los anteriores vecinos.

[...]Puede decirse que no existen extramuros , pues a excepcion de esos dos barrios citados [Valdazo y Revilla] , tres molinos, seis granjas, dos ventorros , la estacion y cuatro casetas en la vía férrea, la población está apiñada en su recinto de forma rectangular, de 413 metros de largo de S. a N. Y 286 de ancho de E. a O., en un llano de poca nclinacion, pues apenas mide el 1% de desnivel, formando cuatro calles principales rectas y paralelas en sentido de su longitud y cinco transversales tambien rectas y paralelas en tre sí en direccion de la latitud, siendo bastante anchas y alineadas, con aceras y empedrado, alumbradas con luz eléctrica, y en el centro una espaciosa plaza cuadrada con hermosa fuente en el centro y dos filas de acacias que limitan una plazoleta circular inscripta: en el cuadro que forma; las casas, de dos pisos en general y a lgunas de tres y de uno, son regulares, sólidas, y en su construccion entran como materiales la piedra caliza, la de yeso y el ladrillo.


Las aguas de que se surte la poblacion nacen en su mismo término, á dos kilómetros de distancia en direccion S. E. de ella, á la cual vienen encañadas en tubería de hi erro para repartirse en cinco fuentes públicas, tres á las entradas con sus abrevaderos, la de la plaza, y otra en una calle céntrica, surtiendo de agua tambien á algunas casas. No se ha aforado su caudal, pero sí puede decirse que hasta en épocas de mayor sequía ha sido bastante para las necesidades de la poblacion, excepcion hecha del lavado de ropas . Estas aguas son potables , aunque poco aireadas y algo duras, pues contienen mas sulfato de cal que el que se admite en una buena agua , y estas dos circunstancias hacen que produzcan peso en el estómago, principalmente á los que por primera vez las beben
[...] Tambien contienen bastante materia orgánica, y de aquí el que en los dias de calo r y tormentosos con cierto estad o eléctrico de la atmósfera se descompone el sulfato de cal qu e llevan en disolucion, obrando como fermento la materia orgánica y da lugar a la formación de hidrógeno sulfurado [..]
No haremos mención de las aguas que atraviesa el centro de una calle, llamada por eso del río [Calle Duque de Frías], porque siendo crudas no tienen aplicación para los usos domésticos, ni para el lavado de ropas, por cortar el jabón; así que sólo se utilizan como medio de arrastre de materiales y motor de una fábrica de harinas.

El número de vecinos que componen esta poblacion es de 835, alojados en 470 edificios que forman las calles antedichas, siendo la mitad, próximamente , braceros , pe queños labradores y mendigos; y la otra mitad dedicados al comercio, las profesiones y pequeñas industrias, con unos cuantos propietarios . Los primeros ocupan, naturalmente , las peores habitaciones y menos capaces para alojar en ellas toda una familia durante las largas noches de invierno ó cuando una enfermedad los tiene postrados en cama; y como al gunas están contiguas á las de otros vecinos del mismo piso, se respira en ese tiempo en ellas un aire confinado y mefítico, causa de enfermedades y de que estás se propaguen con facilidad si son contagiosas. Gracias á que de ordinario las ventanas no cierran bien sus huecos, como si caritativamente se propusieran que las habitaciones comunicaran con el exterior y renovaran el aire,[...]; pero en cambio no preservan de las inclemencias atmosféricas, y poniendo su temperatura en relacion con la del exterior , el frío produce sus funestas consecuencias. Unase á esto la escasa y mala alimentación, el poco abrigo y la suciedad de sus ropas interiores, y se vendrá en conocimiento de lo expuestos que se hallan á
enfermar esos sugetos y la gravedad que han de revestir las afecciones que contraigan.
Los que se dedican al comercio y los industriales, tales como zapateros , tejedores, sastres y carpinteros , que en esta localidad son en bastante número, habitan la mayor parte del dia en las tiendas y talleres de la planta baja de las casas, las cuales carecen de sótanos y dadas las condiciones de este suelo todas son húmedas, y especialmente en los dias de lluvia nótase en el las verdadera exhalacion de gases mefíticos, que ocupando los poros de la tierra , al penetrar en ellos el agua , son impulsados á salir por el suelo resguardado de la lluvia, y por lo tanto en los portales y tiendas de las casas . De aqui el que en esta clase social dominen las afecciones reumáticas y catarrales, y como consecutivas las lesiones cardiacas, asma y congestiones cerebrales.
Los propietarios y los que ejercen profesiones científicas constituyen el menor número y reunen mejores condiciones en lo que higiene privada se refiere, pero no pueden eludir la perjudicial influencia de cuanto afecta a la colectividad.
Carécese de alcantarillado que pudiera dar salida á los despojos de cuanto la ciudad acumula para su uso y á los productos excrementicios que evacuan sus habitantes, incluso los animales domésticos; así que unos y otros se acumulan en pozos negros ó ruines patios, é impregnando el suelo y subsuelo se descomponen con facilidad y convierten en foco constante de infección, como verdadero terreno de cultivo para germinar toda clase de fermentos de enfermedades contagiosas. Los retretes, colocados de ordinario en las cocinas, sin agua que arrastre las inmundicias que por ellos se viertan, en comunicación todos los de una casa entre sí y con el pozo negro ó patio á que van á parar dichos materiales, sin válvula siquiera que oponga algun obstáculo á salir á las casas los gases que se desprenden, son otro foco constante de infecccion y medio de propagación de las enfermedades.

[...]Tampoco hay un lavadero ó rio a propósito para la limpieza de las ropas, utilizándose únicamente para ello un pequeño arroyo, que en época de sequía tiene sus a guas cenagosas y estancadas [...], siendo esto causa bastante para que se propague cualquiera enfermedad infecciosa que haya en la localidad.
Hay dos escuelas públicas de niños en un mismo edificio, una de niñas en la misma calle, y la de párvulos creada ha pocos años por legado que dejó una señora , Dª Teresa Arce, y establecida en ancha calle, pero en la planta baja del edificio que ocupa la Beneficencia y precisamente debajo de la sala destinada á Hospital del Duque de Frías. Las otras dos escuelas de niños y de niñas que hemos mencionado, si bien tienen locales espaciosos y bien ventilados, (de moderna construcción la de niños) se hallan precisamente en la calle mas baja y de las mas estrechas, sin que haya cerca siquiera una plazoleta que pudiera servir como de almacen de aire y para que á las horas de recreo pudieran jugar los niños. No tienen excusados; en cambio las de niños están contiguas á los patios y vertederos de la plaza, conceptuados por los mas sucios, siendo, por todas estas circunstancias, poco sanas.

Esto es sólo un extracto del texto original. Texto que fue en su día premiado y del que sorprendió su afirmación de que no había perdido ningún enfermo al que hubo vacunado después de presentar los primeros síntomas.

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