este es título del artículo publicado en la sección de opinión del diario “el mundo” el primero de abril por Pedro G. Cuartango. En este artículo se menciona a briviesca:
Mi primo y yo solíamos ir por las mañanas a una taberna llamada El Arca, al lado de la plaza, que tenía una estufa que calentaba extraordinariamente. Allí se nos permitía ver a los jubilados jugando al tute mientras bebían un clarete. Las mesas estaban al fondo del local. La nieve se apilaba en la calle. No sé por qué siempre he recordado El Arca, que hace muchos años que no existe, como un refugio seguro frente a las inclemencias del exterior.